ORIENTACIONES PARA EL ALUMNO.-
El estudiante debe frente a un texto filosófico distinguir: el contenido, los términos específicos y su carácter crítico.
Carácter crítico Es la nota fundamental de la filosofía. Sus textos son siempre, cuando menos, controvertidos y polémicos con otras corrientes de pensamiento. Cada autor defiende su forma de analizar e interpretar la realidad frente a otras teorías. Por tanto, es muy importante, al estudiar un texto, saber a qué pensamiento sigue, de quién tiene influencias, a cuál o cuáles teorías se opone o critica, qué innova o qué justifica.
Las orientaciones hacia la construcción del conocimiento en la filosofía está basada en la capacidad de leer, comprender e interpretar correctamente a los filósofos a través de sus textos.
Las tareas a tener en cuenta frente a una lectura filosófica, pueden ser:
* Explicarel significado o el sentido de las ideas o de los términos, de las frases representativas del texto y de la filosofía del autor, que van apareciendo a lo largo de la lectura de la obra elegida. Relacionar dichas ideas, términos, etc., con otros aspectos e ideas también significativos del autor. Centrar el interés en los términos específicamente filosóficos y en las ideas expuestas: precisando su significado, teniendo en cuenta el significado que tienen en el texto, en la obra del filósofo y el que han recibido de otros autores y corrientes filosóficas.
* Situar el texto en el contexto de la obra del filósofo y de la época. Para ello hay que realizar un análisis del contenido:
Ocupándose de la problemática y los planteamientos concretos que se establecen en el texto.
Analizando las ideas, propuestas y valoraciones positivas o negativas más importantes.
Resaltando los presupuestos en los que se apoya el autor para emitir sus afirmaciones. En qué ideas se inspira.
Relacionando el contenido del texto con la filosofía del autor.
Señalando a qué teorías se opone o contradice.
Se trata de hacer una pequeña historia del tema estudiado, poniendo de manifiesto sus antecedentes, la situación del problema del autor en su momento histórico, las aportaciones que éste ofrece y la posible actualidad del tema para la reflexión de nuestro tiempo.
No apartarse de la temática del texto. Es importante referirse a él, recoger sus términos, citar sus frases y argumentos. Esto evitará la digresión inútil o tratar otros temas del autor que no tienen nada que ver con el texto que se estudia y el problema del que se ocupa.
*Concretar las soluciones que el filósofo, objeto de estudio, ha dado al problema que se expone en el texto, y las aportaciones que el autor ha establecido a la hora de plantear y resolver el problema. De la misma manera, será necesario precisar cuál es su contribución a la discusión filosófica, caminos que pudiera haber abierto y situación en que deja el tema que trata. Es el momento de comparar la filosofía que aparece en el texto estudiado, con la de otros autores que traten el mismo tema.
A la hora de redactar cualquier trabajo el alumno debe tener en cuenta las siguientes indicaciones:
Conocer el tema. Antes de comenzar a escribir debe tener muy claro los fines. Uno de los errores que con mayor frecuencia se cometen es el no ajustarse al tema y exponer solamente aspectos relacionados con él.
La extensión. Hay que desarrollar las ideas con cierta amplitud, por lo tanto la extensión dependerá del problema tratado.
Exponer lo que conozca acerca del tema de forma ordenada y coherente. Es muy conveniente que antes de comenzar a escribir haga un esquema previo de lo que quiere tratar que le servirá de guía.
No debe mezclar aspectos distintos, sirio poner en el mismo apartado lo que sepa de la cuestión a tratar.
No repetir las ideas.
No volver atrás.
Terminar cada cuestión con una conclusión en la que se explique la importancia filosófica del fenómeno que se ha expuesto y cite las consecuencias más destacadas.
- No olvidar que hay que iniciar el trabajo con una breve introducción en la que se expongan los aspectos a desarrollar.
El alumno debe ser capaz de conseguir: orden y la coherencia de las ideas propuestas; adecuación entre los medios expresivos utilizados y las ideas que se exponen, es decir: la correcta utilización de la sintaxis; la precisión, adecuación al contenido, y riqueza y variedad del léxico utilizado; capacidad de abstraer conceptos o ideas generales a partir de datos concretos; profundidad de tema; capacidad de relacionar entre sí ideas afines; y si el problema posibilitara hacer aportaciones personales, originalidad, esto es, capacidad crítica.
Prof. Cora AMORIN
estudiar para aprender
Carácter crítico Es la nota fundamental de la filosofía. Sus textos son siempre, cuando menos, controvertidos y polémicos con otras corrientes de pensamiento. Cada autor defiende su forma de analizar e interpretar la realidad frente a otras teorías. Por tanto, es muy importante, al estudiar un texto, saber a qué pensamiento sigue, de quién tiene influencias, a cuál o cuáles teorías se opone o critica, qué innova o qué justifica.
Las orientaciones hacia la construcción del conocimiento en la filosofía está basada en la capacidad de leer, comprender e interpretar correctamente a los filósofos a través de sus textos.
Las tareas a tener en cuenta frente a una lectura filosófica, pueden ser:
* Explicarel significado o el sentido de las ideas o de los términos, de las frases representativas del texto y de la filosofía del autor, que van apareciendo a lo largo de la lectura de la obra elegida. Relacionar dichas ideas, términos, etc., con otros aspectos e ideas también significativos del autor. Centrar el interés en los términos específicamente filosóficos y en las ideas expuestas: precisando su significado, teniendo en cuenta el significado que tienen en el texto, en la obra del filósofo y el que han recibido de otros autores y corrientes filosóficas.
* Situar el texto en el contexto de la obra del filósofo y de la época. Para ello hay que realizar un análisis del contenido:
Ocupándose de la problemática y los planteamientos concretos que se establecen en el texto.
Analizando las ideas, propuestas y valoraciones positivas o negativas más importantes.
Resaltando los presupuestos en los que se apoya el autor para emitir sus afirmaciones. En qué ideas se inspira.
Relacionando el contenido del texto con la filosofía del autor.
Señalando a qué teorías se opone o contradice.
Se trata de hacer una pequeña historia del tema estudiado, poniendo de manifiesto sus antecedentes, la situación del problema del autor en su momento histórico, las aportaciones que éste ofrece y la posible actualidad del tema para la reflexión de nuestro tiempo.
No apartarse de la temática del texto. Es importante referirse a él, recoger sus términos, citar sus frases y argumentos. Esto evitará la digresión inútil o tratar otros temas del autor que no tienen nada que ver con el texto que se estudia y el problema del que se ocupa.
*Concretar las soluciones que el filósofo, objeto de estudio, ha dado al problema que se expone en el texto, y las aportaciones que el autor ha establecido a la hora de plantear y resolver el problema. De la misma manera, será necesario precisar cuál es su contribución a la discusión filosófica, caminos que pudiera haber abierto y situación en que deja el tema que trata. Es el momento de comparar la filosofía que aparece en el texto estudiado, con la de otros autores que traten el mismo tema.
A la hora de redactar cualquier trabajo el alumno debe tener en cuenta las siguientes indicaciones:
Conocer el tema. Antes de comenzar a escribir debe tener muy claro los fines. Uno de los errores que con mayor frecuencia se cometen es el no ajustarse al tema y exponer solamente aspectos relacionados con él.
La extensión. Hay que desarrollar las ideas con cierta amplitud, por lo tanto la extensión dependerá del problema tratado.
Exponer lo que conozca acerca del tema de forma ordenada y coherente. Es muy conveniente que antes de comenzar a escribir haga un esquema previo de lo que quiere tratar que le servirá de guía.
No debe mezclar aspectos distintos, sirio poner en el mismo apartado lo que sepa de la cuestión a tratar.
No repetir las ideas.
No volver atrás.
Terminar cada cuestión con una conclusión en la que se explique la importancia filosófica del fenómeno que se ha expuesto y cite las consecuencias más destacadas.
- No olvidar que hay que iniciar el trabajo con una breve introducción en la que se expongan los aspectos a desarrollar.
El alumno debe ser capaz de conseguir: orden y la coherencia de las ideas propuestas; adecuación entre los medios expresivos utilizados y las ideas que se exponen, es decir: la correcta utilización de la sintaxis; la precisión, adecuación al contenido, y riqueza y variedad del léxico utilizado; capacidad de abstraer conceptos o ideas generales a partir de datos concretos; profundidad de tema; capacidad de relacionar entre sí ideas afines; y si el problema posibilitara hacer aportaciones personales, originalidad, esto es, capacidad crítica.
Prof. Cora AMORIN
estudiar para aprender
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